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Mostrando las entradas etiquetadas como [♦] Cuentos [♦]

Música abortada

Ella le mira desde lejos, desde lejos y sin pretención. El se zambulle, flota un rato. . .  boca arriba examina el sol. Le pican los ojos, la boca, las ganas, le duele su distancia, el pecho y la razón. Sabe que lejos ella le llama, sabe que lejos está su canción. Flota, gira, murmura, se calla ~ Flota, gira, se duerme, no aguanta ~ Flota, gira, se lamenta, la alcanza ~ Flota, gira ya es tarde, se marcha.-

Violeta Parra - Rin Del Angelito

Ya se va para los cielos Ese querido angelito, A rogar por sus abuelos, Por sus padres y hermanitos. Cuando se muere la carne El alma busca su sitio, Adentro de una amapola O dentro de un pajarito. La tierra lo está esperando Con su corazón abierto, Por eso és que el angelito Parece que está despierto. Cuando se muere la carne El alma busca su centro, En el brillo de una rosa O de pececito nuevo. En su cunita de tierra Lo arrullará una campana, mientras la lluvia le limpia Su carita en la mañana. Cuando se muere la carne El alma busca su diana, En el misterio del mundo Que le ha abierto su ventana. Las mariposas alegres De ver el bello angelito, Alrededor de su cuna Le caminan despacito. Cuando se muere la carne El alma va derechito A saludar a la luna Y de paso al lucerito. Adónde se fué su gracia Adónde fué su dulzura, Por qué se cae su cuerpo Como la fruta madura. Cuando se muere la carne El alma busca en la altura La explicación de su ...

Subconciente ...

El sopor del aire mezclado con la inmundicia humana, pero no inmundicia física, no descomposición de carne, no hedor a muerte sino de alma, la corrosión del espíritu, la vileza que ni siquiera se da el trabajo de esconder, hacía de aquel lugar, un lugar inhabitable, un lugar oscuro y lejanamente cercano. Un rostro desfigurado por la corrupción de la mente, por el descontento humano, una luz que titilaba dentro de sus ojos hacia notar el desagrado por los que tienen menos que un pan. Él no quería ocultarlo mas bien quería gritarlo, hacer notar su molestia. Nadie podía compartir un mismo hotel, un mismo aire, un mismo espacio si no poseía la altura a la que él estaba acostumbrado. Y hasta que como era de esperarse sucedió, él alzó la voz para no ser cortés, él hablo y todo el mundo calló. Un bullicio repartido en 30 personas se redujo a un murmullo casi inaudible. Sólo era su potente y sólida voz quebrantando inocencia y humildad encasillada en minorias sociales. Sus palabras más que...

Las cosas que no se entienden [?]

Ella no entendía la vida y casi no se esforzaba por entenderla pues sabía el malgastar de tiempo que eso conllevaba. Solía disfrutar de la soledad en aquellos momentos en que toda esa gente se largaba, en que toda su gente se llenaba de trabajo u ocupaciones que daban rienda suelta a sus momentos de soledad más lugubres y diáfanos. Coquetaba con las flores que se cruzaban por sus pies, se lanzaba al pasto como si fuese una piscina llena de caramelos en diferente gama de rojos y cruzaba la frontera de la cordura por mera diversión. Sin embargo, un día cualquiera apareció frente a sus ojos quien estuvo siempre frente a sus ojos, le miró pero no reconoció rasgo alguno, siguió su rumbo y sonrió. Caminó por muchos valles, escaló diversas montañas, cabalgo por caminos lejanos y apartados los primeros con los posteriores, trazo una ruta en ese mapa con olor a nuevo y decidió aventurarse a la nada, esperando precisamente todo. Al inicio no hubo buenos ni malos resultados, simplemente se limita...
Hay tantos remolinos de colores como vacios en el alma, y el pasto sigue creciendo a costa de nuestro dolor y de nuestras lagrimas. Yo sé que tu recuerdo ya no se marcha, que tu carita pequeña se dibuja como naves que despegan y aterrizan pero que ya no desaparecen. Tanto tiempo te soñe y te fuiste sin misericordia, tan mio y ahora tan ajeno, como extirpo el tumor que crece con el tiempo, que se alimenta de tu ausencia hijo mio. Vuelve a jugar sobre mi cuerpo, despeiname el pelo y el alma, rompe el piso, el florero, los platos; los vasos, los recuerdos de vidrió sobré el arrimo, quiebra el sol, la luna, destruye cada una de las estrellas, rompe el silencio que nos separa, quiebra el aire que me asfixia, destruye cada uno de tus juguetes, Pero ven, vuelve a repararme el alma; a quebrar el miedo, ven y sella estas grietas que desangrar mi corazón, sana esta hemorragia emocional que no cesa, disuelve con una sonrisa todo este inmenso dolor.

Aplacar el dolor

Fueron tantos ensayos y tantas conversaciones acerca de lo que anudaba tu garganta. Conociamos todas las opciones pero lo decidimos asi, tu lo querías asi y yo no podía negarme. Tomaste mi mano y me llevaste a caminar, contemplamos atardeceres con la serenidad de una vida plena, me apretaste tan fuerte que enmudecí y tu ya no paraste de hablar. Era la ultima vez, quizás el ultimo beso, el ultimo abrazo, la ultima oportunidad para mirarte sin que la avalancha de quebranto cayera sobre mi, el fin, pronto tu voz sólo sería un recuerdo vibrante sobre mis oidos. No era un adios sino un hasta pronto me dijiste, sin embargo yo sabía que el dolor trituraba cada uno de tus huesos, de tus sueños, de tus anhelos de compartir un mundo junto a mi, junto a la historia que tanto nos había costado construir, porque los dos sabemos que afiatar nuestros caracteres fue una misión suicida de la que casualmente salimos ilesos. # ... No me mires asi, no me pidas esperanzas, tu y yo lo sabemos. Abrazate a la...

Su existencia la volvió inexistente.-

Y cuando fruncia el ceño, y su sonrisa se perdia con el sol, era porque algo había sucedido. No se necesitaba ser un genio para notarlo, sus rasgos que por una parte lo definian por la otra lo hacian ver un mar de experiencias impredecibles. Estaba ya cavando el sol, haciendo un hueco en la tierra, buceando entre los acantilados llenos de nada, porque se sabía indómito y errante cuando en sus sueños reapareció. No existía un día igual ni normal, no habían elefantes marinos sobre las nubes, ni sonrisas en cofres bajo el mar, en el fondo siempre supo que no existía la fantasia que el resto siempre le hizo creer. Porque empezo a soñar y a delirar entre recuerdos y fantasia inspirado e incitado por terceros, pero que va, solo son tácticas y estrategias como diría Benedetti. Este era un día en su vida, un día anormalmente normal, pero con algo levemente diferente, con la fija obsesión de que no estaba solo, de que ella de su lado no partiría jamás. Frunció el ceño, exhaló, miro la hora en s...

Una sombra incesante

Y se me dibujan en la cabeza los paisajes, las voces, las palabras, los téxtos y pienso: ¿Cómo pudo ser tan hábil, tan sagaz?, ella es amada por los dioses me dije entre risitas de inocencia y envidia. Comienzo aquí donde los recuerdos desordenados intentan ordenarse. Había tierra, amor y mucho miedo entre paredes, rostros, cercos, llaves ocultas entre calzado y muertos que miraban hacia el horizonte. Nosotros nos hacíamos los tontos y sonreíamos como dos desinformados de la actualidad, entre morir concientes y vivir ajenos, preferimos sobrevivir dementes al caos. Cada día sonaba en la misma tabla de madera ahuecada los nudillos que al estrecharse en un intervalo de 3 segundos hacían su toc toc. Ella no necesitaba contar el tiempo, ni las veces para saber que era él, en su pecho se agolpaban los sentimientos y subitamente su humanidad se hacía presente. Podía oírle respirar desde su habitación pues sabía que estaba corriendo, huyendo para no levantar sospechas, ella sabía que él le ama...

Recuerdos de una boina

Ella debe pensar mucho, está todo el tiempo sola, encerrada y alejada de la civilización. Solo guarda un mechón de cabellos de desteñidos colores, para saber que alguna vez estuvo y perteneció. Como puede ser que al pensarle me transporte a la cadencia musical que tanto añoro, es un objeto, es una cosa inanimada, retazos de generos que hoy se posan sobre mis recuerdos y en algun tiempo sobre mi sien, pero que evoca una serie de sentimientos y emociones que rebasan mi capacidad animica. Yo se que añoras volver y yo tambien deseo que vuelvas, pero siempre estas fuera de contexto, el único lugar donde podías estar en paz y a gusto ya no existe, solo son un cúmulo de recuerdos hermosos empañados por un ser sombrío. Algún día volveras, algún día volveré y seremos una otra vez, para disfrutar como en tiempos antaños donde nos paseabamos con libertad y queríamos más del arte de la vida.

Un principe real

Hubo en algun tiempo un joven principe, que no se sentía ni creía principe. Vivía en palacio, disfrutaba de las comodidades de la vida, de los manjeres puestos sobre mesa y los deleites que pudiese soñar. Siempre destacó de entre sus 7 hermanos, por su voz, su porte, su testarudez y gran virtud de soñador. El pueblo no le hallaba gracia, los reyes lo condenaban a la realidad mas él con inusual desapego ignoraba el opinar y se acompañaba de su soledad inagotable e inalienable. Desde niño soñaba con luchar en grandes batallas, soñaba con la gloria, él sabía que su destino ya estaba trazado, sabía que no podía huírle, estaba destinado a ser siervo del futuro a vivir en pos de su ideal. Novato y debil, niño y con una cabeza llena de locas ideas del mañana, preparo con sus delicadas manos el arma que le ayudaría a ser renombrado. Cada mañana antes del amanecer, acuclillado en su extenso campo floreado saboreaba una taza de te con miel, y de vez en vez se le dib...

Un día cualquiera

Y bebió a pequeños sorbos ese jugo de manzana, mientras una vieja fotografía en blanco y negro le miraba a la distancia. Cerró los parpados, omitió los ojos acusadores y solo percibió destellos de luz, gotitas de lluvia golpeando la ventana y un calor recorriendole el cuerpo. Es hora de descansar y se fue a dormir mientras la melancolía le arropaba el alma

Decisiones

Los problemas le caían encima, uno a uno como gotitas de lluvia, como el rocio mañanero, como endulzante en gotas. Su sicologo le dijo que tenía problemas, que tenía un problema. Durmió mal, desperto sobresaltada varias veces en la misma noche, sentía que sus latidos ya no eran humanos, que su cuerpo tembloroso se desmoronaba en cada paso. En vela un par de horas, con el cuerpo muerto hasta que por fin se incorporó al sueño. Tengo un gran problema, dandole enfasis al gran, se decía en esas horas de martirio. A medida que más se aferraba a su problema más confuso se le hacia sin embargo llego el día en que era tanta la presión, el abuso mental, que explotó. Era cuestión de tiempo le decían los medicos con esa frialdad que te hiela hasta el alma, todos le miraban con pena, con lastima, todos tenían sus palabras ensayadas, sus lagrimas preparadas y la típica cara de esto no puede ser real. Que importa se decía, que importan los problemas, que importa el resto, que importa la vida, hay q...

Enfermedades que se confunden

Tengo unos vecinos que confunden la luz de la luna con la del sol. Que serio problema ¿no? De día serios, rigidos y mueven el orbicular de los labios (musculo de la boca) para propinar un parco buenos días y luego boca cerrada, para que no le entren moscas. Caminan de la mano con cara de paranoía, pensando que quizas en el siguiente paso de alguna forma inesperada e inmpensada se quebrarán un hueso, se torcerán el tobillo o caerán a un hoyo. Estos vecinos no saben del humor, no saben de un buen vino, ni de como mirar sin escupir un par de insultos con la mirada, porsupuesto que todo esto de día, pues al llegar la noche son irreconocibles. Cuando la oscuridad comienza a asomarse, ellos cambian sus vestidos, sus caras muestran un fulgor que asombra ... y tambien asusta. Saludan de mano y beso, te dicen hola e incluso te preguntan: ¿que tal? Todos en el condominio quieren echarlos, tienen un listado lleno de quejas, unas firmas que aumentan entre cada comentario que vuela como avioncitos ...

Ella le piensa

Carolina y Ariel abrazados, un poco desnivelados como será siempre hasta el fin de sus días, caminan, corren, saltan, por esa arenilla que se pega a su piel, que se seca y cae sin mas que un leve remesón. Es ese abrazo, el que ella anhela cada segundo del día en que él no está, trabaja, cierra por un momento la puerta, le pone pestillo y se deja llevar... siente en cada particula del aire su olor, siente de un extraño modo su respiración sobre su rostro, sus fuertes manos recorriendola completa, de piez a cabeza, sus labios rosando su espalda, sus ojos, su voz. Todo cuanto piensa en esos 15 minutos esta basado en él, es la conexión que entablan a la distancia, él sabe que ella le piensa. Está en ese idílico mundo, entre suspiros y besos, entre algodones, perfumes y unos cuantos cabellos que hasta puede sentír, y entonces el hermoso cuadro se ve interrumpido abruptamente por aquella canción que tanto le gusta a Carolina: When your mind...Es la alarma (suspira ella) el día comenzo bien, ...

Las inconfundibles zapatillitas lilas

Sus zapatillitas lilas siempre llamaban la atención de la gente, ese toque de inocencia con ingenuidad le daban un aspecto un tanto infantil mas su perfil era totalmente opuesto. Siempre se le acercaban el mismo tipo de personas, ella sabía lidíar con eso pero no sabía como era una vida normal. Tenía ganas de probar, ganas de conocer, de disimular, de fingír, de hacer lo que fuera necesario para lograr un poco de normalidad en su vida. A diario se repetía hoy seré normal y agregaba y tambien feliz. Fue transcurriendo el tiempo y a medida que avanzaba, esa frase se volvía más monotona y más irreal, su voz se desgastaba junto con las palabras. Un día corriendo por las calles oscuras pero llena de colores, se detiene ante un cuadro a medio hacer, se detuvo por horas, lo miro una y otra vez tratando de hallarle sentido. Pudo ver un arbol a la mitad, un ornitorrinco a la mitad, una mujer a medias y asi tantas cosas podía imaginar pero siempre a la mitad. Y fueron aproximadamente 13 días en ...