Un día de soledad verbal


Sólo está mi alma húmeda,
el cielo, la brisa y huellas de un pasado
en que alguna vez brillamos con esplendor.

Hay tantas hojas secas como aire en el mundo,
llenando éste y mil vacios más
esparcidas, adornando con matices cafe claro
y con el ruido quebradizo con que canta su cantar.

Veo a la gente enmudecida gimiendo su pesar,
un silencio que puedo oír, ver e incluso cantar,
por eso hoy le canto a tu dolor, a tus desiertos y a tu enigmatico actuar.

Porque es tormento que no se deshace,
no se nubla, ni se borra
es la sombra intermitente que estremece el ser,
que quebranta huesos,
que retumba en los tímpanos una y otra vez.

y caminan muertos con frases de papel, posturas de victoria
y una sonrisa pintada en la cara.

¡Oh Dios! tantos autos, tanta frustración, tanta soledad esculpida en las calles
tanta necesidad, tanto descontrol, tanta ausencia sobre el asfalto.

Me miran, algunos se detienen pero pasan como ajenos a la realidad,
como dueños de una vida que no saben en que ocupar.

Otros corren y llenan el abismo con sus risitas de cristal
se esconden entre cerros, entre fauna y llegan a mi desde el mar,
sus pequeñas figuras, sus instantes, su inocencia que nadie podrá aplacar,

Ésta magia irreal que me eleva el alma
y me inspira a gritar mi verdad.




Inspirado hoy 23.10.09 3.15 pm

Av. Brazil entre pastos, hojas y arboles primaverales con apariencia de otoño.

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