Aquí yacen emociones, experiencias, creaciones, vidas reales e imaginarias, llantos inclementes, felicidad inmaculada, suplicas que cuando dejan de serlo me divierten a carcajadas. El vaiven de la vida en palabras.
Hoy le ví, subía unos cuantos peldaños que dan a la biblioteca de la universidad, caminaba como siempre distraída, música en mis oídos y aburrimiento en mi ser. Nada planeado solo coincidencias, extrañas coincidencias que no me molestan en lo absoluto y es que no puedo negarte que desde que comenzó el año había esperado ese momento, en el cual lo tendría frente a frente. Improvisé un par de palabras, jugué con sus manos y sus objetos, unas miradas coquetas e interesantes y volví a ver el brillo de antaño en sus almendrados ojos miel. Hoy es un hombre y presiento que yo aún sigo siendo una niña, una mimada y regalona niñita, de esas que sueña e imagina abrazos fuertes que lleguen a vaciar el aire en mis pulmones, besos locos y espontáneos, llenos de dulzura que no endulzan el alma sino que dejan un buen sabor en ella. Pero aunque sueñe e idealice en algún momento he de despertar y por más que me empeñe, hoy el ya no es quien necesito, nuestros labios siempre se reconocerán pues lo que n...
El amor es algo tan volatil, tan ligero aunque de fundamentos sólidos. Necesita de libertad, de relajo, de cariño, de preocupación, de caricias, de palabras, de actos, de miradas complices, de espacio, de sonrisas y de distancia, de vivirse sin hostigarse, de abrazar no de forzar, de risas a carcajadas, de vivir no de atar, necesita de indiferencia, de luchar y de ganar, de compartir no imaginar, de disfrutar y no tan sólo soñar, el amor es la decisión más firme cuando se está completamente seguro de que no hay otra persona como él o ella, cuando a pesar de todo esa chispa al mirar no se pierde, cuando los abrazos se hacen eternos, cuando a pesar de besar cien veces a la persona, los besos siguen siendo un milagro diario. Cada día descubro ingredientes nuevos que se necesitan para amar, definitivamente creo que una de las tareas más arduas en esta vida, es encontrar a ese compañero de viaje, ese compañero de vida, de caminos, de aventuras, de apoyo, ese del que nunca te aburri...
Mi corazón era un albergue inhospito, una roca seca, era una playa contaminada, un sol sin brillo. Mi silencios eran una madeja de lana desteñida, polvo de muebles antiguos, olor a pasado constante, desprecio y llanto repartido. Mi boca era sangre seca, flor marchita de besos arrepentidos, huellas humedas imborrables, causa de dolores inmerecidos. Lloré... Si, lloré por todos los que no hice feliz por todas las ganas de querer hasta el fin. Y ahora que has llegado, con tu aroma a primavera, con una sonrisa tan sincera, que definitivamente es tu mejor legado. Con tus ojos de niño inocente derrumbas a diario mis intentos de no quererte, cautivas mis ilusiones y las vuelves de papel, y yo te sigo mirando y me enamoro una y otra vez. Te acercas, me elevas, damos vueltas como locos que no les importa las miradas penetrantes de la gente, somos felices, sonreimos, nos miramos y cuando ese brillo en los ojos se te enciende mi corazón reconoce ahí ...
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